La unión entre teatro y terapia convierte a la teatroterapia en una herramienta poderosa para la intervención en diversos ámbitos,
tanto a nivel individual como grupal. Se trata de una disciplina que desarrolla modelos de intervención psicoterapéuticos con el apoyo
de técnicas artísticas teatrales y técnicas psicológicas de counseling. El teatro terapéutico permite la toma de conciencia en los aspectos de personalidad no integrados, las emociones no expresadas, corazas corporales, la creatividad y espontaneidad negadas, en la comunicación con uno mismo y con los demás. Las principales herramientas dentro del proceso son el cuerpo, la voz, las emociones y los sentidos. A través del juego, la percepción de los sentidos, los gestos, movimientos, la dramatización y la improvisación, se abre la puerta al cambio terapéutico. Para ello es vital enfocarse en los aspectos saludables de la persona, desarrollando alternativas a los conflictos, fomentando la intuición, la imaginación y el desarrollo de habilidades sociales y comunicativas. Trabajar en grupo facilita un espacio donde los participantes pueden darse permiso para ser espontáneos, expresar emociones, miedos, fantasías, deseos o dificultades, generando complicidad y colaboración entre los participantes. |
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Tomar conciencia del propio cuerpo, expresión y bloqueos. Fomentar la atención en el momento presente, el "aquí y ahora", que lleva al cambio y a la transformación. Desarrollar la autoafirmación y la autoestima Descubrir recursos propios y habilidades para conseguir objetivos y resolver conflictos Mejorar las relaciones interpersonales“…el teatro nace cuando el ser humano descubre que puede observarse a si mismo y a partir de ese descubrimiento, empieza a inventar otras maneras de obrar…” Augusto Boal. |
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